.... Luego de tanto hablar y hablar... llega el momento del silencio...luego del alboroto...mi lengua no se mece para expresar lo que siente... no por que no tenga nada que decir, sino porque ya el órgano que genera sentimientos dejó de sentir... Se paralizó, se frizó, ya no palpita, ya no late... se convirtió en materia inérte. Esta ahí, tal vez lo puedes ver... lo puedes tocar, pero no tiene ojos... quedó ciego, sordo, mudo, paralílico de emociones.
... Un silencio enorme lo golpea, y ya no existe el tiempo, ya no existen minutos que contar para una llegada, una llamada o un beso prestado. Solo resuena un enorme eco, el eco que produce el vacío, el vacío que provoca el silencio!
domingo, 14 de octubre de 2007
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